Ganando dinero con el no bet

Me viene a la mente un anuncio publicitario que una bookie centroeuropea emitía hace años en algunas cadenas. Aunque no recuerdo muy bien el eslogan, no he olvidado la historia que recreaba el anuncio y su moraleja. En el spot, un individuo encorbatado aparecía frente a un ordenador, dando el toquecito final al ratón para realizar una apuesta. Hecho esto, tamborileaba con sus dedos sobre el portátil, bajaba la pantalla, se recostaba en su silla y mostraba una sonrisa de felicidad cuasi orgásmica. Se había quitado un peso de encima.

Recuerdo que, cuando comenzaba en esto de las apuestas online, me costó aprender a sentirme cómodo con el tedio, aburrimiento o falta de acción que para mí significaba el no-bet. Me sentía ansioso porque, si no apostaba, tenía la impresión de que las oportunidades pasaban por delante de mis narices sin que las aprovechase. Tardé un tiempo en darme cuenta que el error de bulto era asociar el no-bet a la inacción.

Explicación del no bet

La idea es similar a la idea de la compra de acciones, podemos apostar a que sube, que baja pero también podemos no hacer nada sobre una acción concreta. Lo mismo pasa con, por ejemplo, un over/under de fútbol, podemos apostar a favor del over, del under, pero hay que tener muy en cuenta el no bet, dejar pasar el mercado por la razón que sea después de analizarlo. No tenemos que apostar siempre. No siempre hay una buena apuesta disponible.

A la conclusión de no apostar en un determinado evento se puede llegar por múltiples razones. Opino que, desde el punto de vista de psicológico, interesan tres:

1. El evento pertenece a una especialidad deportiva o competición que no conocemos suficientemente. Tiene que ver con la especialización.
2. Según nuestros criterios, las cuotas asignadas al evento no tienen valor. En el anterior artículo pasamos por encima del concepto de valor de la apuesta. Habrá más oportunidades de referirse a la piedra filosofal.
3. Aunque conocemos la liga o deporte, consideramos que no hemos “trabajado” suficientemente el evento. Se relaciona con un concepto que utilizo en mis apuestas y que denomino con el pomposo nombre de “el protocolo”.

La clave es el autocontrol

Especialización, búsqueda del valor y ajuste al protocolo son cualquier cosa menos inacción. Pueden llevarnos a no-bet conscientes, que revelan madurez y autocontrol como apostadores. Ya nunca más nos deslumbrarán los interface de colorines, tan choni que las bookies ponen a nuestra disposición. Y lo que es mejor, nosotros también sonreiremos como el protagonista del anuncio, encantados con nuestros no-bet.